
El 1 de Sept. Google lanzó al mundo, su navegador(cosa que ya era sabido que algun dia iva a aparecer) el Google Chrome
Visualmente destaca desde un primer momento porque, a diferencia del resto de navegadores, dispone las pestañas en el extremo superior de la pantalla, encima incluso de la barra de direcciones.
Por otro lado, la barra de herramientas es muy simple y apenas si tiene botones más allá de los imprescindibles de 'Atrás', 'Adelante', 'Recargar' y 'Favoritos'. Por no tener, de entrada no tiene ni el de 'Inicio', que podemos colocar nosotros mismos acudiendo al menú de Opciones. Otro rasgo diferencial respecto a la competencia es que tampoco cuenta con la barra de estado en la parte inferior de la pantalla. En su lugar, aparece un pequeño cuadro de diálogo de color amarillo cuando pasamos el ratón sobre un enlace en el que se nos informa de la dirección a la que apunta.
Pero si por algo destaca Chrome, que como todo producto de Google que se precie está en un estado Beta, es porque es ligero. Muy ligero. Bastante más que el resto. Esa es al menos la información que facilita el Administrador de Tareas de Windows cuando, tras abrir las 3 mismas páginas en Internet Explorer, Firefox, Opera y Chrome, he comprobado los recursos que consumían en ese momento cada uno de ellos. Los resultados que he obtenido han sido los siguientes:
Internet Explorer -> 81.164 KB
Firefox -> 77.092 KB
Opera -> 52.360 KB
Chrome -> 22.216 + 12.956 + 4.436 + 3.976 + 2.832 = 46.413 KB
La suma final que podemos ver en el caso de Chrome se debe a que Google ha apostado porque cada pestaña constituya un proceso independiente del resto, lo que facilita que se libere toda la memoria que está utilizando la misma en caso de que la cerremos.
Google ha trabajado a conciencia para poner en circulación un producto realmente completo que pueda plantar cara desde el principio a quien sea. Ahora bien, ¿qué navegador/es se verán más perjudicados por la llegada de Chrome? A diferencia de lo que he leído en multitud de medios de comunicación, yo estoy convencido de que no será Internet Explorer, sino Firefox y Opera quienes sufrirán las consecuencias de su llegada.
Via | AbadiaDigital